Tres décadas ayudando a las personas a cambiar
Nunca fracasarás si eres
capaz de disfrutar de la vida
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ANA MILÁN, actriz
"El método de Ricardo Ros me acompaña incluso en la creación de mis personajes"
Coaching para el Cambio Personal y Profesional
Si actúas con miedo, fracasarás. Actúa como si fuera imposible fracasar y triunfarás
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Los seres humanos buscamos la comodidad, preferimos lo conocido a lo desconocido. Podemos encontrarnos con alguna situación insatisfactoria, con algo que no es aceptable para nosotros, y, sin embargo, no hacemos nada por cambiarlo. Nos quejamos, nos lamentamos y no hacemos nada por cambiar. Buscamos excusas en nosotros mismos, en los demás o en las circunstancias y nos quedamos quietos. Pasa el tiempo y seguimos en el mismo lugar.
Cambiar significa un riesgo, Incluso las situaciones más duras y difíciles tienen un grado de comodidad. Nos han enseñado desde pequeños que debemos evitar los riesgos. Ese miedo al riesgo es el que nos mantiene estáticos. Tenemos miedo al riesgo y al fracaso, al error y a la equivocación.
Sin embargo, si te fijas, todos los avances que has realizado en tu vida, todos los progresos, han sido el resultado de haber cambiado la comodidad de lo conocido por el riesgo de lo desconocido. Has cambiado los resultados erróneos por nuevos cambios y riesgos, hasta que has llegado al lugar que buscabas. A esto se le llama flexibilidad, la capacidad para introducir nuevos cambios hasta que encontramos la ruta adecuada.
Lo has hecho de forma automática, espontánea, sin pensarlo demasiado. Imagínate lo que puede ser si lo haces como resultado de una planificación. Y si te equivocas, no pasa nada, siempre puedes rectificar.
Te despiertas por la mañana y piensas "un nuevo día". Te duchas, desayunas, dices adiós a la familia y te encaminas a tu trabajo. Saludas a tus compañeros, el jefe te llama, acabas algo que tenías entre manos, almuerzas, sigues trabajando hasta la hora de salida. Vuelvas a casa (aunque quizás por el camino te has tomado una cerveza), los deberes de los niños, preparar la cena, ver un poco la TV y a la cama. Mañana otra vez lo mismo.
Rutina. Todos los días lo mismo. ¿Dónde han quedado tus sueños? Si te hubieran dicho hace algunos años que así sería tu vida hubieras pensado que estaban locos. Tú tenías grandes proyectos, enormes ilusiones. Te preparaste para triunfar, para conseguir sobresalir, para alcanzar tus objetivos. Y ahora, sentado en tu sillón, a punto de irte a la cama, con la televisión encendida pero sin prestarle atención, sientes que algo ha fallado, que algo no ha ido por donde tenía que ir.
Seguramente ahora piensas "si no tuviera una familia a la que atender, si no tuviera una hipoteca que pagar, si fuera libre y sin obligaciones, daría un giro a mi vida, dejaría el trabajo, cambiaría de pareja, me iría a otra ciudad y comenzaría a hacer lo que realmente me gusta"
Si no tuvieras unas obligaciones que te ataran y fueras libre y sin compromisos, posiblemente te encontrarías igual, agazapado en la comodidad de lo conocido. ¿Y sabes cuál es el problema? Que tus grandes proyectos se quedaron en tu imaginación. No hiciste nada que te llevara hacia tus objetivos. Pensar es muy fácil. Hacer es más difícil. Porque posiblemente siempre te lo has planteado como todo o nada. Y la vida no funciona como todo o nada.
Nunca es tarde para cambiar de vida o de profesión si tienes claro que eso te acercará a tus sueños y a la felicidad