Archivo de la etiqueta: vida sana

Patrones que se repiten y nos hacen infelices

Foto: Argent_G37S(Licensed Under Creative Commons)
Foto: Argent_G37S(Licensed Under Creative Commons)

Marta es una chica estupenda. Es animada, emprendedora, inteligente, alegre, cariñosa e incluso guapa. Marta no tuvo suerte con su primer matrimonio.

Posiblemente eligió mal, solíamos comentar sus amigos, ya que él era un tipo siniestro, triste, manipulador, egoísta. Evidentemente no estaba ni por asomo a la altura de Marta. Qué vio en aquel sujeto todavía es un misterio para todos nosotros.

Afortunadamente Marta, no sin esfuerzo, consiguió salir de aquella relación tan destructiva y que nada aportaba a una persona tan vital como ella.

Todos respiramos al fin, pero nuestro gozo duró poco.

Hace menos de un año conoció a otro tipo, Juan, un antiguo profesor de instituto ya retirado y con una catadura muy parecida a la de su anterior marido. Cayó perdidamente enamorada de él y pronto se fueron a vivir juntos.

Como todos anticipábamos las cosas pronto comenzaron a ir por los mismos derroteros que su anterior matrimonio. Incluso sospechamos, aunque todavía es pronto para decirlo, que él la maltrata… físicamente. Aunque cuando se lo insinuamos, ella lo niega.

La historia de Marta es una historia particular, pero todos conocemos historias parecidas, con puntos comunes a esta. Son historias de gente normal, incluso brillantes en algunos aspectos, y que solemos decir que no han tenido suerte…

Sin embargo, muchas de estas historias nos hacen reflexionar sobre si no es del todo casualidad que las personas establezcamos con otras relaciones destructivas y viciadas desde un principio y que además podamos volver a recaer en ellas.

A pesar de su aparente “normalidad” Marta no aprendió de una experiencia negativa, de su primer matrimonio, y aunque tuvo suficientes fuerzas para saber salir de ella, la nueva relación que estableció se cimentó en los mismos principios erróneos.

Posiblemente podamos pensar que si Marta tiene la suficiente fuerza para cortar con su actual relación y rehacer su vida de nuevo, si no corrige esos principios erróneos, pueda volver a caer en los brazos de un tipo tan frío y egoísta como sus anteriores parejas.

La historia de Marta es una historia típica de cómo la personalidad es trastornada por algunos patrones de pensamiento autodestructivos que conducen a las personas a la infelicidad.

Las personas llegan a establecer como normales situaciones que no lo son. “Yo siempre he sido así”, suelen decir. “Mis relaciones con los hombres siempre han sido así”, podría decir Marta.

Acostumbramos a reproducir los mismos patrones de conducta y de pensamiento sin plantearnos muchas veces si estos son los más adecuados, los más sanos para nosotros y para los que nos rodean.

Freud ya lo denominaba como “compulsiones de repetición”. Una hija de un matrimonio de alcohólicos que ha sido maltratada en su infancia crece y se casa con un alcohólico que le seguirá maltratando. A su vez, ella maltratará sus hijos.

Tendemos a repetir las conductas que hemos heredado de manera negativa, reproduciendo en nuestras vidas los errores de nuestros mayores.

Aprender a cuestionarnos esas actitudes viciadas no es una labor fácil, pero afortunadamente tenemos toda una vida por delante para equivocarnos y volver a rectificar.

Aprender a salir de este tipo de patrones no es una tarea fácil. Vemos estas situaciones como “algo normal”, son patrones profundamente vertebrados en nuestra propia personalidad.

Aunque se traten de comportamientos profundamente aferrados en nuestras vidas si contamos con nuestra fuerza de voluntad lograremos cambiarlos con éxito. Cambiar de enfoque, estar abiertos a establecer nuevos puntos de vista sobre las cosas nos ayudará en gran medida en nuestra labor.

Debemos estar a atentos a nuestro propio cuerpo, a nuestros sentimientos. Ellos nos indicarán cuando nuestra dirección es la adecuada.

Cuando hacemos lo que debemos nos sentimos bien, más sanos, más felices. Nuestro cuerpo y nuestra mente saben que lo que hemos hecho ha estado bien. Debemos hacer caso a nuestros propios sentimientos.

Descubrir nuestra propia felicidad es un proceso aparentemente sencillo pero no lo es tanto. Mucha gente se muere sin descubrirlo, frustrados y amargados, enfrascados en actitudes, “compulsiones de repetición”, sin ningún tipo de posibilidad de salir de ellas.

La mayoría de las personas no saben realmente lo que les gusta hacer, lo que realmente les hace sentirse bien y felices. Quererse a uno mismo es el principio básico para cualquier cambio en el terreno de la construcción de la personalidad. Quererse a uno mismo es saber lo que se quiere hacer con la propia vida, que tipo de relaciones se quieren establecer con los demás y que grado de autonomía queremos mantener con respecto a ellos, cual va a ser el grado de compromiso social que se está dispuesto a asumir.

En resumidas cuentas se trata de establecer cuáles van a ser los principios básicos que van a regir nuestra vidas, cuáles van a ser las prioridades que se van a implantar (los valores).

Todo esto sin olvidarnos de lo importante que es contar con la ayuda de un buen profesional que nos ayude a salir de esos círculos viciados en los que nos vemos envueltos.

¿Qué opinas?

Mi twitter: https://twitter.com/ros_ricardo
y en Facebook: http://www.facebook.com/groups/ricardoros/

Stop a la Agorafobia

Ricardo Ros – Stop a la Agorafobia, Segunda Edición

¿Qué es la agorafobia?
– ansiedad cuando te encuentras en lugares o situaciones en los que es difícil escapar si ocurre algo (o te resulta embarazoso).
– miedo a tener una Crisis de Pánico y crees que no vas a tener posibilidad de recibir ayuda.
– miedo a estar solo fuera de casa, a mezclarte con mucha gente, a hacer cola, a pasar por encima de un puente, por debajo de un túnel, subir a un ascensor, montarte en un avión, etc.
Más información

Nuestros bisabuelos vivían más seguros

decisiones
Foto: Jorge Barahona(Licensed Under Creative Commons)

La vida en el mundo es cada vez más complicada, cada vez hay que tomar más decisiones. Esto es debido a que aumentan las opciones sin cesar. Nuestros abuelos tenían que elegir pocas cosas a lo largo de su vida.

Nuestros abuelos tenían la vida establecida desde que nacían. Vivían en mundo muy cerrado en el que las cosas estaban previamente aseguradas. Toda su vida estaba marcada por las costumbres y por los hechos cotidianos. Se abrían pocas opciones para ellos.

Actualmente el mundo está lleno de opciones para nosotros. No solo nuestra vida está suspendida sobre diminutos hilos no estáticos, sino que tenemos que decidir permanentemente entre muchas posibilidades distintas. Desde decisiones importantes, dónde viviremos, con quién, a qué nos dedicaremos, cuántos hijos tendremos, hasta pequeñas decisiones intrascendentes, qué detergente usaremos en la lavadora, qué galletas nos gustan más o qué canciones cargamos en nuestro ipod. Cada día tomamos cientos de decisiones.

Si una persona tiene desarrolladas pocas capacidades de toma de decisión, vivir en el mundo actual puede crearle muchos problemas de estrés. Continuamente hay que tomar decisiones, una detrás de la otra. Ser indeciso en la sociedad actual es dejarse llevar por las corrientes. Y el que se deja llevar por las corrientes llega a cualquier sitio menos al sitio deseado.

Como consecuencia de la indecisión, hay personas que toman las decisiones demasiado rápidamente, sin tener toda la información necesaria. No razonan, sino que se quitan el problema de encima en cuanto pueden. Son personas atolondradas e imprudentes.

Hay otro grupo de personas que van retrasando las decisiones. Acumulan posibilidades y nunca toman la decisión.

Otros, lo que hacen es recoger información e investigan hasta las últimas consecuencias de cada posibilidad, por lo que tampoco nunca toman una decisión. Se dejan llevar de una posibilidad a otra, ampliando continuamente las posibilidades. Visitan tiendas y más tiendas, acumulan catálogos, estudian las características técnicas, pero nunca se compran la lavadora, porque sale un nuevo modelo, y lo vuelven a comparar con los anteriores, y así hasta el infinito.

Otras personas dejan que las decisiones las tomen otros. Se buscan parejas que tomen las decisiones por ellos, jefes autoritarios que imponen sus decisiones, amigos que deciden a dónde van de vacaciones.

Hay muchas personas que esperan que las cosas se decidan por azar o que sean las circunstancias las que resuelvan los problemas de forma mágica.

Una buena estrategia para tomar decisiones consiste en distinguir entre decisiones y resultados. Las decisiones son el final de un proceso, mientras que el resultado es la consecuencia de una decisión. Existe la posibilidad de tomar una buena decisión y, sin embargo, conseguir un mal resultado. Y al revés, tomar una mala decisión y conseguir un resultado aceptable. Y esto es así porque existen muchos factores que no dependen de nosotros. Por lo tanto, hay que tomar decisiones sobre cosas que dependen de nosotros, de nuestro esfuerzo, de nuestro trabajo.

Todas las decisiones entrañan un riesgo. Siempre podemos equivocarnos. Pero también es cierto que casi siempre podemos rectificar, podemos volver hacia atrás y tomar un nuevo camino. Tomar decisiones es asumir las consecuencias.

¿Qué opinas?

Mi twitter: http://twitter.com/ros_ricardo

y en Facebook: http://www.facebook.com/groups/ricardoros/



Ricardo Ros – Cómo dejar de fumar en un día


Si estás leyendo este texto es porque tienes el deseo de dejar el tabaco y necesitas unas instrucciones para poder hacerlo sin pasarlo mal. Es muy importante esta idea: generalmente has oído decir que dejar de fumar es un proceso duro y doloroso. No tiene por qué serlo si sigues las instrucciones que te voy a dar y aceptas las herramientas que te voy a proporcionar
Más información

 

Trampas vitales, nunca logramos vencerlos

Portada 100IcRicardo Ros Cómo dejar de fumar en un día

Libro en papel. ISBN: 978-84-93950-8-0

Enhorabuena por haber tomado la decisión de dejar de fumar. Si estás leyendo este texto es porque tienes el deseo de dejar el tabaco y necesitas unas instrucciones para poder hacerlo sin pasarlo mal. Es muy importante esta idea: generalmente has oído decir que dejar de fumar es un proceso duro y doloroso. No tiene por qué serlo si sigues las instrucciones que te voy a dar y aceptas las herramientas que te voy a proporcionar. Si simplemente lees este texto, posiblemente sabrás más cosas sobre cómo dejar de fumar, pero no conseguirás dejar de fumar. Si quieres conseguir una vida alejada de la dependencia a la nicotina es imprescindible que hagas los ejercicios que te propongo. Una cosa es leer y otra muy diferente es hacer. Tú estás buscando un método indoloro para dejar el tabaco y yo te lo voy a proporcionar. Pero sería absurdo que simplemente lo aprendieras a nivel intelectual y no lo aplicaras a tu situación personal. Leer no sirve para nada. Haz los ejercicios y el tabaco desaparecerá de tu vida como el humo. Más información

Foto: Diego Sevilla(Licensed Under Creative Commons)
Foto: Diego Sevilla(Licensed Under Creative Commons)

Llamamos trampas vitales a aquellos esquemas erróneos que marcan nuestra actuación y que hacen que una y otra vez reproduzcamos nuestros errores de conducta, haciendo que fracasemos repetidamente en las mismas cosas. Son patrones equivocados que normalmente hemos aprendido durante nuestra infancia y que nos parece imposible que puedan ser cambiados. Parece como si estos patrones de conducta formaran parte de nosotros mismos, fueran intrínsecos a nuestra manera de ser. Cuando luchamos contra ellos nunca logramos vencerlos y por eso parecen ser cada vez más y más fuertes.

Estos fracasos por combatirlos lo único que hacen es confirmarnos que es inútil luchar contra ellos y que debemos acomodarnos a vivir así. Estas trampas vitales dominan nuestros sentimientos y marcan efectivamente nuestras relaciones con los demás.

Establecen cómo pensamos, sentimos y actuamos impidiéndonos saborear nuestras vidas como se merecen. Pero ¿por qué nos empeñamos en repetir estas conductas erróneas que lo único que hacen es provocarnos dolor? ¿Por qué nos empeñamos en repetirlas si sabemos que no nos benefician y que sólo nos causan sufrimiento?

Es muy común encontrar actitudes de este tipo que se transmiten de generación en generación: el niño golpeado de pequeño de mayor golpeará a sus hijos, el hijo del alcohólico que de mayor se convierte en alcohólico, el maltratado que al crecer se convierte en maltratador, etc. Por una extraña razón que escapa incluso a la comprensión de los estudiosos, tendemos a reproducir en la vida adulta aquellos patrones que fueron tan perjudiciales para nosotros en la infancia. ¿Por qué tendemos a repetir las cosas que sabemos que nos hacen daño, que nos perjudican?

Existe en la propia naturaleza humana una doble tendencia: la que nos impulsa a disfrutar de las cosas, a deleitarnos con los placeres que se nos brindan , y por otra parte a nuestra propia autodestrucción, a hacer cosas que nos perjudican, que nos hacen daño, que nos hacen sufrir.

Además las trampas vitales suelen tener otro compañero inseparable: la rutina. Sentirse mal termina convirtiéndose en algo normal, nos acostumbramos a nuestra desdicha. Además tenemos miedo de cambiar esta situación porque pensamos que, si lo hacemos, todo puede empeorar. (El refranero popular suele decirnos: Más vale malo conocido que bueno por conocer). Tememos más la novedad que romper con una situación viciada.

Muchos matrimonios rotos no se atreven a separarse porque temen más la incertidumbre de una nueva vida sin el otro, que mantener una mala relación conyugal. El tratamiento de estas trampas vitales suele centrarse en analizar en profundidad aquellas causas que han originado el establecimiento de estos patrones erróneos. En muchas ocasiones podemos sorprendernos de que la mayoría de estos patrones han sido establecidos por una equivocada valoración de la realidad cotidiana. Es decir, personas con trastornos graves de conducta, con trampas vitales realmente preocupantes, sin posibilidad aparente de abandonar estas actitudes equivocadas, suelen tener en el fondo una visión distorsionada de la realidad más cotidiana.

Podemos decir que detrás de estas trampas vitales se encuentran miedos, fobias, frustraciones asociadas a cosas aparentemente inocuas para el resto de las personas. La superación de la mayoría de estas trampas vitales pasa por una “reeducación” del sujeto, que debe aprender a apreciar el mundo de otro modo, con otros ojos, aprendiendo a tener otra visión, quizás más benévola, menos dañina, de la realidad que nos rodea.

¿Qué opinas?

Mi twitter: http://twitter.com/ros_ricardo
y en Facebook: http://www.facebook.com/groups/ricardoros/


Stop a la ansiedad

¡STOP A LA ANSIEDAD!

Por qué STOP A LA ANSIEDAD te va a ayudar a eliminar la Ansiedad
Porque produce RESULTADOS rápidos y permanentes en el tiempo
9 de cada 10 personas que aplican Stop a la Ansiedad superan su ansiedad antes de un mes

¡Llama ahora! 948 57 02 21
Lunes a Viernes de 10 a 13 (Hora española)

Más Información

Sentimientos reprimidos

Hombres que actúan de manera violenta contra las mujeres. Mujeres que actúan de forma violenta contra los hombres. Está de plena actualidad. Cada día los medios de comunicación nos sorprenden con noticias terribles que nos hablan de malos tratos en el hogar, violaciones y asesinatos.

agresionSiempre ha sucedido así. A lo largo de la historia de la humanidad estas situaciones se han sucedido sin cesar. No obstante siempre nos sorprenden por su brutalidad y por el componente sexista que las rodea. El hombre, más fuerte físicamente, abusa de ese poder en detrimento del más débil, la mujer o los niños.

También existe un componente añadido que nos desagrada especialmente, ya que estos hechos ocurren invariablemente en un ámbito íntimo, en un ámbito privado donde se supone que toda persona se siente segura.

Nuestra intimidad, nuestra casa, es nuestro fortín, nuestro refugio. Allí es donde nos sentimos realmente seguros, a salvo de cualquier agresión externa.

Sin embargo, es precisamente en este lugar el escenario de este tipo de agresiones, de crímenes que nos hacen preguntarnos si nos encontramos realmente a salvo.

La propia educación recibida por hombres y mujeres nos hace distintos y canalizan nuestros sentimientos hacia lo que se supone debe ser nuestro comportamiento correcto.

Si la naturaleza te ha hecho niño, la educación recibida ira enfocada en el sentido de controlar cualquier tipo de manifestación de nuestros sentimientos. “Tienes que ser fuerte. Los chicos no lloran”.

Llorar, mostrar nuestros sentimientos, está mal visto. Sin embargo, mostrarse violento e iracundo es de machos. Es normal que un niño se desfogue a través de la violencia, ya que no se le permite otro tipo de escape.

Si la naturaleza te ha hecho niña, es todo lo contrario. Las frustraciones y la agresividad nunca podremos demostrarla, ya que está muy feo que una niña diga malas palabras, grite o se muestre de manera violenta. No obstante, tiene todo el permiso para mostrar su debilidad, su dolor, su tristeza e incluso llorar.

Se podrá decir que las propias naturalezas del hombre y de la mujer son distintas, pero la educación recibida no hace más que agravar la situación.

Es frecuente encontrar en nuestras consultas hombres bloqueados por sentimientos de tristeza o dolor que no saben expresar esos sentimientos porque nunca se les ha enseñado a hacerlo. Reprimen esas sensaciones de vulnerabilidad y se desahogan a través de manifestaciones de cólera o, por el contrario, encerrándose en sí mismos.

No es correcto que una mujer muestre su malhumor. El bloqueo de sentimientos de ira y de cólera en la mujer, suele desembocar en la violencia verbal y en la crítica inmisericorde hacia los demás.

En el seno de la familia, la incapacidad de los seres humanos por demostrar adecuadamente sus sentimientos puede desencadenar la violencia. En estos casos, el agresor no sabe al final por qué lo ha hecho. Cuanto más pierde el control de sus actos, más se distancia del origen, de la causa de su cólera.

Nuevamente vemos en la psicología una vía para corregir este tipo conductas. No es infrecuente encontrar en nuestras consultas hombres a los que, una vez les hemos dado permiso para expresar sus sentimientos, han experimentado un enorme cambio. Se han desembarazado de su habitual mal humor y se sienten liberados mentalmente.

De igual manera, también podemos dar permiso a las mujeres para expresar libremente, no sólo sus sentimientos de tristeza o debilidad, sino también su mal genio y su cólera.

La corrección de este tipo de conductas, propiciado como hemos visto por una educación errónea, es sin duda imprescindible para atajar de raíz el problema de la violencia doméstica.

Es importante para nuestras vidas tener un refugio donde podamos sentirnos seguros.

¿Qué opinas?

Mi twitter: http://twitter.com/ros_ricardo
y en Facebook: http://www.facebook.com/groups/ricardoros/

Stop a la ansiedad

¡STOP A LA ANSIEDAD!

 Por qué STOP A LA ANSIEDAD te va a ayudar a eliminar la Ansiedad
Porque produce RESULTADOS rápidos y permanentes en el tiempo
9 de cada 10 personas que aplican Stop a la Ansiedad superan su ansiedad antes de un mes

¡Llama ahora! 948 57 02 21
Lunes a Viernes de 10 a 13 (Hora española)

Más Información