La confección de ese traje llevó muchas sesiones de medida y prueba. El sastre tomaba medidas, realizaba los patrones, volvía al cabo de una semana, volvía a probar y medir, etc. Le llevó mes y medio hacer el traje y toda mi paciencia. Pero el resultado final fue apoteósico (tanto por el precio como por el trabajo final, digno de admiración) El proceso de este sastre lo he utilizado yo después para muchas otras cosas. Tengo que reconocer que modelé a este sastre. Primero hubo una fase de investigación. El sastre me preguntó mis necesidades, mis gustos, con qué ropa me sentía bien, para qué iba a utilizar el traje. Incluso me preguntó si me iba a sentar durante muchas horas al día o no. Elegimos la tela en función de esos parámetros.
Después vino una fase de medida, muy complicada y fastidiosa para mí, de pie, durante horas, mientras el sastre tomaba medidas desde todos los ángulos y posiciones. Las mediciones eran meticulosas y las repetía varias veces hasta que quedaba satisfecho.
Una semana más tarde ya tenía los patrones listos. Volvió a medir y a probar. Rectificó varias medidas y, tras otra semana, ya tenía el traje a medio hacer. Nuevas medidas y rectificaciones. Con el traje hilvanado, volvió a medir y probar. Tras otra semana el traje estaba acabado. Volví a probármelo, pero el sastre no estaba satisfecho. Nueva medida y rectificación. Finalmente, un día, el sastre me llamó y, como si fuera un rey, subido a una peana, me hizo ponerme el traje dentro de un ritual para mi desconocido, pero que, sin duda, para él significaba la satisfacción por un trabajo bien hecho.
Me gustaría recomendarte a este sastre, pero lamentablemente este sastre ya falleció y se llevó con él toda su sabiduría y bien hacer.
La etapa de medida es fundamental en cualquier proceso de diseño. Tanto si diseñas un avión supersónico, como si diseñas una salsa para acompañar a la carne, tanto si diseñas una nueva empresa o un nuevo proyecto, como si diseñas tus vacaciones, la medida es la diferencia entre el éxito y el fracaso.
Mi amigo Jordi es un experto en marketing en Internet. Es capaz de conseguir que cualquier empresa doble y cuadruplique sus ventas simplemente cambiando la percepción que se tiene de ella. Eso lo consigue haciendo un estudio pormenorizado y planteando cambios que lleven desde el PVA (Punto de Vista Actual) hacia el MPV (mejor Punto de Vista). Primero mide el PVA y después crea pequeños programas escalonados que lleven, poco a poco, hacia el MPV. La medida es fundamental en este proceso. Por eso, cualquier cambio que introduce lo hace con la condición de que pueda después controlar en qué se ha modificado. Y siempre con la posibilidad de rectificar y volver hacia atrás.
Es interesante observar cómo trabaja Jordi. Yo he podido comprobar cómo, con pequeños cambios perfectamente medidos, ha hecho maravillas en las ventas de varias empresas en Internet. Por ejemplo, he asistido al espectáculo extraordinario de comprobar cómo Jordi conseguía multiplicar por tres las ventas de una empresa en Internet simplemente cambiando la definición que se hacía de la empresa en las campañas publicitarias de Google. Digo simplemente porque parece fácil, pero es el resultado de un largo y tedioso proceso. Primero observa (investiga y mide el PVA). Después decide a dónde quiere llegar conjuntamente con los directivos de la empresa (MPV) y planifica los pequeños cambios que va a ir introduciendo poco a poco. Vuelve a medir, vuelve a observar... ¿Te suena? Sí, Jordi, sin saberlo, hace CHOP-CHOP-CHOP (Comenzar-Hacer-Observar-Pensar). Igual que el sastre. Jordi es un sastre puntilloso del marketing en Internet, pero sus resultados merecen la pena. Desde luego los más satisfechos son sus clientes que no pueden comprender cómo lo hace, pero lo notan en sus cuentas de resultados a final de mes. Jordi es un maestro de la inteligencia operativa sin ser consciente de que lo es.
Hemos visto lo importante que es la medida en el diseño. Pero también es muy importante medir para controlar lo que ocurre, una vez que has introducido cambios. Midiendo las cosas es como pueden controlarse. Sin medida previa y sin medida de control de lo que ocurre, el fracaso está asegurado. Las unidades de medida nos permiten manipular cosas sin perder el control sobre ellas. Los kilómetros nos permiten controlar distancias, los Km/hora nos permiten controlar la velocidad. Usamos días, horas y minutos para controlar el tiempo. Cuanto más queramos afinar, más abajo tendremos que ir en la escala. Controlaremos mejor si medimos en días que en meses. Y mucho mejor en horas que en días. Encontrar cuál es la escala de medida mejor, forma parte también del diseño del proceso.
La única manera que yo tengo de saber lo que opinas es que dejes un mensaje a continuación. Con tus mensajes puedo “medir” si te interesa el tema que trato o si no le interesa a nadie. Los mensajes me hacen rectificar o seguir adelante.
[ 54 comentarios ] | Enlace permanente
El programa Gente Viajera de Onda Cero entrevista a Ricardo Ros sobre el miedo a ir en avión, una fobia que se ha multiplicado en los últimos tiempos debido a la tragedia de Barajas. Ricardo explica algunas pautas para eliminar esta fobia.[ añadir comentario ] | Enlace permanente
A veces las cosas cambian. Mejor dicho, las cosas siempre cambian. Se suele decir que lo único que no cambia es el cambio mismo. El cambio puede ser gradual y lento, como el que se produce en las calles de nuestras ciudades (si ves fotografías de hace diez años, te darás cuenta de que todo ha cambiado, aunque no hemos sido conscientes de ese cambio de mobiliario urbano, árboles, tiendas, modelos de los automóviles…), o puede ser rápido y catastrófico, como el producido por un huracán o un terremoto. Pero el cambio se produce, queramos o no.
Una vez que se ha producido el cambio, nunca más se vuelve hacia atrás. Los cambios son siempre definitivos.Cualquier cambio exige adaptación. Un cambio sin adaptación implica una fuente de problemas. Si sigo comportándome con mis hijos adolescentes como cuando eran niños, voy a tener problemas. Si sigo subiendo las escaleras corriendo como cuando tenía doce años, voy a tener problemas. Si sigo comiendo lo mismo que cuando tenía veinte años, voy a tener problemas. Si sigo resolviendo los procesos de mi trabajo igual que hace dos años, voy a tener problemas.
Las personas cambiamos, las relaciones cambian, las empresas cambian, las necesidades cambian, las modas cambian, las costumbres cambian, las relaciones cambian, el mundo cambia. Y, o nos adaptamos a esos cambios, o tendremos problemas.
¿Y cómo podemos enfrentarnos al cambio? La respuesta es muy fácil: a través del cambio.
Si hay cambios, introduce cambios:
- Cambio de Circunstancias
- Cambio de Contexto
- Cambio de Punto de vista
- Cambio de Consecuencias
- Cambio de Posibilidades
- Cambio de Prioridades
- Cambio de Recursos
- Cambio del proceso de Información
- Cambio de Coste/Valor/Precio
- Cambio de Recompensas
- Cambio de Actitud
Tengo dos compañeros de colegio que estudiaron informática, cuando la informática estaba en pañales. Ambos comenzaron a trabajar en una empresa que se dedicaba a procesar datos para otras empresas, en un momento en que todavía no existían los PCs y los ordenadores eran grandes armatostes que funcionaban con tarjetas perforadas y lámparas de filamento (sí, eso ocurría no hace mucho tiempo)
De repente, las empresas comenzaron a comprar PCs, con lo que podían hacer esos trabajos por sí mismas, y la empresa de mis amigos quebró. Uno de ellos fue directamente al paro y sigue sin trabajar después de 25 años. No ha vuelto a trabajar, porque, según sus palabras, "la tecnología actual es mucho peor que la que nosotros usábamos y no estoy dispuesto a aprender cosas que no tienen futuro". El otro amigo, ya antes de que cerrara la empresa, hizo un cursillo de MS-DOS y rápidamente puso en marcha otra empresa, en la que siguen realizando programas de aplicación para PC, que venden a empresas que usan PCs. El primero lleva lamentándose desde hace 25 años, mientras que el otro sigue adaptándose a los rápidos cambios que se producen en el mundo de la informática. El primero está permanentemente de mal humor. El segundo suele estar de buen humor (por lo menos cuando sale de trabajar)
Hace algunos años, visitando un zoco en Túnez, mis ojos se fueron hacia una preciosa alfombra persa. El dueño del bazar se dio cuenta enseguida de que me interesaba su alfombra. Pregunté el precio: 8.500 Dinares (unos 5.000 Euros). Le dije que no, que era demasiado cara para mí. Me preguntó cuánto le ofrecía. Como el precio que me había dicho era excesivamente caro, incluso aunque le regatease, le dije que no me interesaba. Estuvimos dando vueltas por el zoco y al cabo de media hora volvimos a pasar por la misma callejuela. El comerciante me reconoció y se acercó. Me dijo: 950 Dinares (unos 600 Euros). Yo le dije "pero si me acabas de pedir 8.500". El contestó: ¡Eso era antes, esto es ahora!
Hay toda una sabiduría en esa frase: ¡Eso era antes, esto es ahora!
Comprender esta cosa tan sencilla ("¡Eso era antes, esto es ahora!") es la diferencia entre avanzar o quedarte estático. El mundo avanza a marchas forzadas. Si te paras, el mundo te arrolla. La tecnología vuela, las técnicas que eran poderosas hace muy poco tiempo hoy están obsoletas, las costumbres de ayer ya no sirven hoy, grandes empresas cierran porque no han sabido adaptar sus métodos de venta a los nuevos sistemas de distribución, Internet revoluciona las relaciones entre las personas. Ya nada es como era la semana pasada. O cambias, o te hundes.
Este cambio en el mundo se va a acelerar en los próximos diez años hasta límites inimaginables, ya que tenemos que sustituir la actual fuente de energía, que se está agotando y va a alcanzar unos precios imposibles de asumir, por algún otro tipo de energía alternativo. Imagina un mundo en el que ya no se utilicen fuentes de energía fósiles. Cambiará la forma de calentar nuestros hogares, la forma de viajar, la forma de procesar las materias primas. Estamos entrando ya en una nueva revolución tecnológica, que vamos a tener que asumir, queramos o no.
La madera fue fuente de energía durante miles de años. El carbón sustituyó a la madera durante unas decenas de años y el petróleo al carbón durante algunas décadas. Para mis bisabuelos fue un trauma, pero lo tuvieron que asumir, pasar de la madera al carbón. Para mis abuelos también fue un trauma, pero lo tuvieron que asumir, pasar del carbón al petróleo. Nosotros vamos a tener que asumir pasar del petróleo a alguna otra fuente de energía (¿hidrógeno, quizás?)
Todavía recuerdo a mi abuelo viendo en la TV el primer alunizaje. No se lo podía creer. Había pasado de calentarse con leña a ver que un cohete espacial se posaba sobre la Luna. ¿Qué no llegaremos a vivir nosotros?
Este cambio rápido e instantáneo que se está produciendo en el mundo actual es traumático para quienes utilizan la inteligencia lógica; no lo es para quienes usan su inteligencia operativa. Porque la inteligencia operativa está asentada sobre el cambio, sobre la creatividad, sobre la flexibilidad, sobre la adaptación.
Haz una lista de diez cosas de tu vida a las que les puedas aplicar la frase "¡Eso era antes, esto es ahora!" y escribe al lado una alternativa que te saque del bloqueo:
1. ................................................ alternativa: ................................................
2. ................................................ alternativa: ................................................
3. ................................................ alternativa: ................................................
4. ................................................ alternativa: ................................................
5. ................................................ alternativa: ................................................
6. ................................................ alternativa: ................................................
7. ................................................ alternativa: ................................................
8. ................................................ alternativa: ................................................
9. ................................................ alternativa: ................................................
10................................................ alternativa: ................................................
Comprender esta cosa tan sencilla es la diferencia entre avanzar o quedarte estático.
Quizás una buena forma de empezar a cambiar es que me digas lo que opinas. ¿Qué te parece la idea de “eso era antes, esto es ahora”? ¿Cómo puedes aplicarla a tu vida personal, de pareja, con tus hijos, en tu trabajo?
[ 13 comentarios ] | Enlace permanente
[ 1 comentario ] | Enlace permanente
[ 1 comentario ] | Enlace permanente
En la cazuela en la que estamos cociendo el guiso para cambiar el estilo personal de pensamiento ya hemos metido dos importantes ingredientes: Añadir Valor a cualquier cosa que hagas y llenar tu vida de Respeto (Dignidad personal, Compasión por los demás y Lealtad al grupo). Hoy vamos a hablar del tercer ingrediente: el humor.
El humor implica ver las cosas de otra manera, sacarles chispa, darles la vuelta, verlas desde el otro lado. Humor es singularidad, frescura. Humor es aceptar la posibilidad de tener nuevos puntos de vista sin hacerlos nuestros, sin la necesidad de adoptarlos como propios.Tener humor significa tener un punto de flexibilidad en la manera en la que observamos la información, el humor de la creatividad y el humor de la perspicacia. Humor quiere decir ver las cosas de una manera diferente, apreciar el valor de las diferencias.
Hace poco hablábamos de la necesidad de añadir valor (calidad) a todo lo que hacemos. La mejor manera de añadir valor es haciendo las cosas de una manera distinta a lo que está considerado como "normal". Se trata de hacer las cosas de un modo diferente, pensar de forma diferente.
A mi sobrino de doce meses le regalaron hace poco un juego, en el que tenía que meter unas clavijas en forma de estrella, cuadradas, redondas, triangulares, en unas ranuras en forma de estrella, cuadradas, triangulares, redondas… Lo intentó varias veces sin conseguirlo. Y entonces, lo que hizo fue olvidarse de las ranuras y jugar a asociar las clavijas del mismo color, independientemente de su forma. Las instrucciones del juego decían que había que relacionar las formas. El juego de mi sobrino consistió en relacionar los colores. ¿Y por qué no? Buscó algo diferente. Todos nos reímos mucho.
El humor es una fuente de inteligencia. El humor está relacionado con la exploración y el experimento, con la capacidad de producir errores y de producir sorpresa. Es algo puramente humano, que no se produce en los animales. El humor produce risa cuando es consecuencia de la sorpresa, cuando es algo que no se esperaba, que se sale fuera de los límites lógicos. El humor es contrario a la lógica. No hay humor en la inteligencia lógica. Pero sí hay humor en la inteligencia operativa. El humor se produce cuando son unidos dos marcos de referencia incompatibles entre sí o cuando se unen conceptos que están en niveles diferentes. Pasa lo mismo cuando la ciencia avanza.
Por ejemplo:
Dos amigos hablando:
— Pues esta mañana me encontraba tan mal, que decidí suicidarme tomando 1.000 aspirinas.
— ¿Y qué pasó?
— Me tomé la segunda, y me encontré mejor.
Otro ejemplo:
Una persona va por la calle y otra le dice:
¿Llevas hora?
Y ésta le responde:
No, se la he dado a aquella señora.
O este otro:
Un señor entra en una óptica y le dice al empleado:
¿Me da usted unas gafas, por favor?
El empleado le contesta:
¿Para lejos o para cerca?
Para cerca, no voy a salir de la ciudad.
Los científicos cognitivos, como Piaget o Chomski, dan mucha importancia al fenómeno del humor, ya que piensan que el humor es fundamental para comprender el lenguaje y el comportamiento humanos. Para ellos, sólo a través del humor es posible comprender fenómenos como las contradicciones y las paradojas.
Desde hace unos años, son los matemáticos quienes se han comenzado a interesar por el humor, estableciendo conexiones entre las matemáticas puras, la teoría del kaos y el modelo del humor. Thomas Kuhn, en su clásico libro "La estructura de las revoluciones científicas" habla de la relación entre la física y el humor.
Pero, ¿cómo puede ayudarte todo esto a la hora de desarrollar tu inteligencia operativa? A través de la productividad. Si estás en la fábrica, en la escuela, en casa con la familia, haciendo deporte o paseando, la estructura del humor es similar a la estructura de un salto cuántico y también similar a la estructura de un salto en la productividad.
El equilibrio entre la Calidad, el Respeto y el Humor nos lleva automáticamente hacia un Mejor Punto de Vista. Una persona (o una empresa) que potencia la sorpresa, la experimentación y la búsqueda continua está buscando un permanente Mejor Punto de Vista.
Una persona (o una empresa) que no aprende a escaparse de su propia experiencia está condenada a vivir en su propia experiencia. Eso estaba bien en los años setenta, pero no es adecuado ahora. Ahora, o te mueves hacia delante o te come tu propia sombra. Moverse hacia delante con saltos de productividad es divertido de hacer. Quedarte parado, atrás, no es nada divertido.
Dar un paso adelante es:
1) Añadir Valor (Calidad) a cualquier cosa que hagas
2) aumentar el Respeto (Dignidad personal, Compasión por los demás y Lealtad al grupo) y
3) una pizquita de Humor (Flexibilidad, creatividad, perspicacia, cambiar el punto de vista)
¿Cómo describir el estilo de un pensador con inteligencia operativa? VRH
¿Cómo describir el ambiente de una familia inteligente? VRH
¿Cómo describir las expectativas de una empresa inteligente? VRH
¿Cómo describir la cultura de un País inteligente? VRH
Haz una lista de diez cosas a las que vas a empezar a aplicar el humor (puntos de vista diferentes, flexibilidad, creatividad, singularidad, frescura…)
1.
2.
3.
4.
5.
6.
7.
8.
9.
10.
¿Qué opinas sobre el humor?
[ 1 comentario ] | Enlace permanente
El tercer aspecto del respeto es el respeto hacia la comunidad. "Comunidad" en sentido amplio, desde mi familia, mi barrio, mi ciudad, mi país, el mundo entero, el universo, un enorme sistema interrelacionado que se influye mutuamente.
El respeto hacia la comunidad se llama Lealtad al grupo. Es el equilibrio entre el respeto a uno mismo y el respeto hacia los demás. No puede haber respeto hacia la comunidad si no nos respetamos a nosotros mismos o no respetamos a los demás. La lealtad al grupo incluye el respeto hacia el mundo, hacia otros seres humanos, hacia los demás seres vivos, hacia el ecosistema. Es saber que todos formamos parte del mismo barco y que si se hunde uno, nos hundimos todos.
Imagina un barco con diez pasajeros. Si cada pasajero decide respetarse a sí mismo, cada pasajero ya tiene el respeto, por lo menos, de una persona, ella misma. Si cada pasajero decide respetar a los demás, cada pasajero tiene el respeto de diez personas, el de ella misma más la de los otros nueve pasajeros. Si cada pasajero decide respetar a la comunidad, la comunidad le proporcionará seguridad, progreso, cooperación y sentimiento de pertenencia a un sistema común.
Pertenecer a un grupo no es gratis, supone tener tareas y obligaciones. Es grande el beneficio que recibimos, pero es en proporción a lo que estemos dispuestos a dar. Si pretendes recibir más de lo que das, el sistema se resiente y deja de darte. Si das más de lo que quieres recibir, el sistema te dará más de lo que esperabas.
La lealtad al grupo implica solidaridad entre sus miembros. Solidaridad no es sólo un aspecto económico. Solidaridad es compartir, comprender, apoyar en todos los órdenes de la vida.
Una misma persona puede pertenecer a varios grupos: Los grupos primarios naturales (familia, amigos), con los que existe un intercambio de sentimientos. Los grupos primarios artificiales (un viaje, un curso al que asistimos), a los que se pertenece de forma temporal y con un origen exterior a la voluntad de los miembros. Los grupos primarios duraderos (un club, un equipo, una empresa). Cada uno de estos grupos tiene sus propias normas, sus propios valores y sus estrategias para conseguir sus objetivos. Haz una lista de diez aspectos en los que hoy mismo vas a esforzarte para aumentar el respeto hacia la comunidad:
1.
2.
3.
4.
5.
6.
7.
8.
9.
10.
Aumentar la dignidad personal, tener compasión por lo demás y mantener la lealtad al grupo son tres aspectos que nos sirven para cambiar nuestro estilo de pensamiento.
El respeto es la base de la convivencia con nosotros mismos y con los demás. Consiste en aceptar que somos seres únicos, diferentes unos de otros y con unas características comunes.
Si lo piensas bien, te darás cuenta de que el respeto es lo que nos hace libres.
¿Puedes contarme algo de tu experiencia en relación con el respeto hacia ti mismo, hacia los demás o hacia la comunidad?
[ 1 comentario ] | Enlace permanente
Escucha la entrevista a Ricardo Ros en el programa "La noche menos pensada" de Radio 1, Radio 5 y Radio Exterior de Radio Nacional de España. Intervienen Manolo HH (Director), Óscar López (Subdirector), Susana Olmo (redactora jefe de la agencia Colpisa), Teresa Aranguren (periodista), Bernardo Souviron (profesor experto en culturas clásicas) y Javier Bergia (músico) [ 2 comentarios ] | Enlace permanente
También en Asuntos Propios de Radio Nacional de España, le han preguntado a Ricardo sobre el calor.[ 1 comentario ] | Enlace permanente
El Capi, de Radio Cadena Nacional de Colombia, entrevista a Ricardo Ros sobre "El Viaje Decisivo, cumpliendo la dieta".[ añadir comentario ] | Enlace permanente
[ añadir comentario ] | Enlace permanente
El segundo aspecto del respeto es el respeto hacia los demás. El respeto hacia los demás se llama Compasión. Tener un gran respeto por uno mismo conlleva tener un gran respeto hacia los demás. Reconocemos nuestros recíprocos derechos. Tu derecho a tener tu propio punto de vista, tu derecho a cambiar de opinión sin tener que dar explicaciones, tu derecho a crear un mundo propio en el que poder vivir.
Respeto hacia los demás supone tener respeto por sus decisiones y por sus sentimientos. Respetar las decisiones de los demás o sus sentimientos no significa que estemos de acuerdo ni que los compartamos, significa que aceptamos que la otra persona tiene derecho a tener sus propios sentimientos y a tomar sus propias decisiones, sean o no adecuadas para mí y sean o no iguales que los míos. Significa que permitimos que los demás pongan nombre a sus sentimientos, aunque no los entendamos, aunque nosotros les llamemos de otra manera.
Respeto hacia los demás significa respetar sus diferencias, aceptar que somos personas diferentes, con experiencias, culturas, ideologías y punto de vista distintos. Significa respetar sus sueños y sus necesidades y no tomar decisiones que les afecten sin contar con su participación.
Respeto hacia los demás implica separar su conducta de su identidad. La conducta de una persona no es su identidad. Es aceptar los límites que nos impone y no invadir su espacio privado sin su consentimiento. Es no ser arbitrario con él, sino consecuente. Es darle valoración, transmitirle nuestra admiración, darle recompensas. Es darle poder.
El respeto hacia los demás incluye el derecho a tener opiniones y valoraciones diferentes, el respeto hacia la pluralidad. Vive y deja vivir. No tenemos derecho a juzgar a los demás, entre otras razones, porque no disponemos de toda la información. No somos policías, ni jueces, ni dioses.
Pero el respeto hacia los demás va más allá. Supone también que vamos a ayudar a los demás a desarrollar todas sus capacidades. Yo pongo a tu disposición mis capacidades para que tú puedas desarrollar las tuyas. Pídeme lo que necesites y que yo pueda darte. Es aceptar el derecho del otro a pedir.
Mi amigo Carlos es un famoso escultor. Sus esculturas son muy apreciadas y valoradas, sobre todo las de gran tamaño, que adornan espacios públicos, como plazas y autopistas de todo el mundo. Carlos se ha forjado a sí mismo y ha conseguido su posición gracias al esfuerzo y la constancia. Hace unas semanas íbamos paseando por la calle cuando nos encontramos con un músico callejero. Tocaba muy mal unas piezas de Mozart con su violín. Generalmente yo paso de largo, pero Carlos quiso pararse a escuchar. El músico luchaba con las cuerdas por sacar algún sonido reconocible y afinado. Carlos me hizo aguantar diez minutos de insufrible tormento musical. Cuando acabó el "concierto", ante mi sorpresa, Carlos se acercó al músico, le dio un billete de 50 Euros y le dijo: "Muchísimas gracias por su amabilidad, me ha hecho feliz durante estos minutos" — Pero, Carlos, —le dije al alejarnos— ha sido horrible. En todo caso es él quien debería darte las gracias a ti.
—Te equivocas, Ricardo, —me dijo— Es verdad que ha sido horrible, que no se puede hacer peor, pero soy yo quien tiene que estar agradecido por poder ayudar a este hombre. Mi agradecimiento no es por su música, sino por la posibilidad que me ha dado de ayudarle. Él mantiene su dignidad, ofreciendo su música, y yo le ayudo a comer hoy sin mancillar su dignidad. Es una cuestión de respeto. El se respeta a si mismo no pidiendo caridad, sino ofreciendo algo a cambio de unas monedas y yo le agradezco que me permita ayudarle sin lesionar su dignidad. 50 Euros es un precio muy bajo por lo que acabo de ganar gracias a este hombre.
Aprendí una buena lección. Desde entonces doy siempre las gracias, tanto por recibir como por dar.
Haz una lista de diez aspectos en los que hoy mismo vas a esforzarte para aumentar el respeto hacia los demás:
1.
2.
3.
4.
5.
6.
7.
8.
9.
10.
Me encantará saber tu opinión. Para eso sirve un blog, para que mi palabra no sea la única. Tu palabra es también muy importante. Gracias por darnos la oportunidad de saber tu punto de vista.
[ 11 comentarios ] | Enlace permanente
Hablábamos sobre la Calidad, sobre el Valor que hay que añadir a todas las cosas que hacemos. Sin añadir calidad no podemos mejorar nuestra posición, no podemos movernos de un lugar hacia un lugar mejor.
Hoy vamos a hablar del Respeto. Sin respeto tampoco podemos pasar del Punto de Vista Actual al Mejor Punto de Vista.
El primer aspecto del respeto se llama Dignidad, el respeto por mi mismo.
El segundo aspecto del respeto es el respeto hacia los demás. El respeto hacia los demás se llama Compasión.
El tercer aspecto del respeto es el respeto hacia la comunidad. El respeto hacia la comunidad se llama Lealtad al grupo.
El primer aspecto del respeto se llama Dignidad, el respeto por mi mismo. La dignidad incluye el derecho a tener mi propio punto de vista sobre las cosas, a cambiarlo sin tener que dar explicaciones y a obrar de tal forma que pueda construir un mundo individual en el que poder vivir. Es un derecho legítimo que garantiza la preservación de mi propia existencia. La dignidad está vinculada a la autoestima y a la autoimagen. También tiene que ver con la capacidad para poner límites a los demás y el derecho a decir "no".
Quizás nunca lo has pensado hasta ahora, pero me gustaría que fueras consciente de que la dignidad personal es un factor determinante en el aprendizaje, La adquisición de nuevas ideas está relacionado con nuestras actitudes básicas, es decir, que nuestra percepción esté abierta o cerrada, que nuestra concentración y atención esté disponible, que tengamos suficiente energía, etc.
Cuando una persona goza de un elevado nivel de dignidad personal es capaz de enfrentarse a los fracasos y a cualquier problema que le sobrevenga. Dispone dentro de sí de la fuerza necesaria para reaccionar buscando la superación de los obstáculos. Es asequible al desaliento prolongado y consigue respuestas mejores que le llevan a un progreso en su madurez y competencia personal. Sin dignidad personal, los golpes que da la vida le quiebran, le paralizan, le hunden, le deprimen.
Dignidad personal quiere decir tener un gran nivel de responsabilidad, compromiso con las propias decisiones. Sólo se compromete el que tiene confianza en sí mismo, el que cree en su aptitud, ya que encuentra en su interior los recursos requeridos para superar las dificultades inherentes a su compromiso.
Tener dignidad personal es ser autónomo, autosuficiente, seguro de si mismo, capaz de tomar decisiones. Tener dignidad personal es aceptarse a si mismo, encontrarse a gusto con uno mismo.
Dignidad personal es una actitud hacia uno mismo, la actitud de pensar, amar, sentir y comportarse consigo mismo. Es la disposición permanente según la cual nos enfrentamos con nosotros mismos. Es el sistema por el que ordenamos nuestra experiencia refiriéndola a nuestro yo personal.
La dignidad personal no es innata, sino adquirida y se genera a lo largo de las pequeñas decisiones que vamos tomando sobre nosotros mismos. Es el fruto de una larga y permanente secuencia de acciones y pasiones que se van configurando a lo largo de nuestra existencia.
Haz una lista de diez aspectos en los que hoy mismo vas a esforzarte para aumentar el respeto hacia ti mismo:
1.
2.
3.
4.
5.
6.
7.
8.
9.
10.
¿Qué opinas? Es muy importante que me digas tu punto de vista.
[ 9 comentarios ] | Enlace permanente
En el barrio en el que vivo todavía quedan algunas pequeñas tiendas que luchan desesperadamente por no cerrar, ante la competencia de los hipermercados y de los grandes almacenes. El otro día pedí en la única frutería que queda abierta un kilo de peras. Cuando llegué a casa me di cuenta de que me habían metido varias peras medio podridas. Metí las piezas podridas en una bolsa y se las llevé al frutero.
Le dije: —Si quieres sobrevivir tienes que esmerarte en la atención al público y en la calidad, ya que en precio no puedes competir. Si fallas en ambas cosas, tratando de "colarme" fruta podrida, tus días están contados.
El frutero se quedó mudo, sin comprender de qué le estaba hablando. Hijo y nieto de fruteros, él había aprendido que tenía que deshacerse de las piezas de fruta y verdura medio podridas, escondiéndolas entre otras en buenas condiciones. Eso era válido antes, cuando no había competencia, cuando las fruterías del barrio tenían unos precios y unas calidades similares, pero no es válido en la actualidad, cuando la competencia es a muerte. Ahora, es evidente que una pequeña tienda sólo puede competir si su atención al público es exquisita y si su calidad está por encima de la que ofrecen los grandes almacenes.
Y es que, para su desgracia o para su fortuna, dependiendo de las decisiones que tome en los próximos días, acaban de abrir unos grandes almacenes muy cerca de su frutería. Será una bendición si sabe establecer la diferencia con el gran almacén en cuanto a calidad y atención al público. Será su ruina si sigue manteniendo los mismos esquemas que en el pasado.
Todo esto viene a cuento de que cuando quieres cambiar tu estilo personal de pensamiento, la calidad es algo importante. Calidad es añadir Valor a cualquier cosa que hagas. Una persona que usa su inteligencia de forma operativa trata por todos los medios de mejorar su estado actual a un mejor estado y hace un esfuerzo deliberado por mejorar la calidad de la situación, la calidad de la vía de la que extrae información.
El punto clave no es si en un asunto determinado tu decisión es acertada, sino si tu estilo global, es decir, la política deliberada que pones en marcha de forma continua, te lleva hacia la búsqueda de la calidad en todo aquello que haces.
La calidad es una opción, un asunto de estilo. Sólo si entiendes en qué consiste el proceso de añadir valor vas a poder entender cómo hacer para cambiar y mejorar tu propio estilo de pensamiento.
La calidad es mejorar. La calidad es ir hacia la excelencia general. El hábito de la calidad es el hábito de encontrar mejores caminos, mejores opciones, mejores posibilidades, mejores visiones, mejores resultados, mejores actitudes, mejores opiniones, mejores formas de vivir.
Aristóteles dijo (quizás me lo estoy inventando, pero merecería que lo hubiera dicho): "¡La calidad no es un acto, es un hábito!". Sólo si puedes añadir mejores alternativas a todo lo que haces podrás añadir valor a tu vida.
Haz una lista de diez personas que son el colmo de la calidad para ti:
1.
2.
3.
4.
5.
6.
7.
8.
9.
10.
Haz una lista de las diez cosas que son la quintaesencia de la calidad para ti:
1.
2.
3.
4.
5.
6.
7.
8.
9.
10.
¿En qué vas a aumentar la calidad en tu vida profesional hoy? ¿Vas a dar mejor atención a los clientes?, ¿vas a atender mejor a tus compañeros de trabajo?, ¿vas a elevar tu nivel de exigencia en el proyecto que tienes entre manos? ¿Vas a aumentar tu rendimiento?
¿Y en tu vida familiar? ¿Cómo vas a aumentar la calidad de atención a tu pareja, a tus hijos, a tus padres o a tus hermanos?
Hay tres aspectos fundamentales que te ayudarán a mejorar tu estilo personal de pensamiento.
1) Añadir Valor (Calidad) a cualquier cosa que hagas
2) Aumentar el Respeto, y
3) Una pizquita de Humor
VRH (lo siento, lo de CHOP-CHOP me quedó muy bien, pero con VHR no me sale ninguna palabra llamativa)
Añadir Valor lo hemos comentado hoy. Las próximas semanas hablaremos de los otros dos aspectos.
¿Cómo haces para añadir Valor a todo lo que te propones? ¿Qué estrategias usas para dar mayor calidad a tus proyectos y a tus relaciones?
[ 7 comentarios ] | Enlace permanente
Artículo de opinión de Ricardo Ros

[ añadir comentario ] | Enlace permanente
Cuando quieres cambiar tu estilo personal de pensamiento es muy importante tener muy claros cuáles son los cambios que quieres alcanzar. Cambiar es muy fácil si sabes lo que quieres o si tienes un modelo al que modelar. Un modelo puede ser alguien a quien conoces por referencia o personalmente. También puede servir un coach.
Existen miles de personas a las que puedes modelar. Puedes elegir un modelo para los negocios, otros para tu forma de vestirte, otro para tu manera de tratar a tu pareja, otro para educar a tus hijos, otro para salir de situaciones de crisis, otro para hablar en público, etc. Puedes elegir entre tus personas conocidas, pero también entre los personajes públicos o históricos. Leer biografías y novelas históricas puede ser un buen sistema para conocer cómo determinados personajes resolvían las situaciones. Fijarte en cómo lo hacen tus amigos o tus compañeros de trabajo, también puede ser una bonita manera. Son personas que te pueden ayudar a resolver situaciones determinadas a través de su ejemplo, de su guía o de su consejo.
Yo pienso que si alguna finalidad tiene un ser humano en la Tierra es dejar una huella en algún otro ser humano. ¿Quiénes te han marcado, quiénes te han dejado un mensaje, una forma de ver el mundo, una manera de solucionar situaciones? A veces son nuestros padres o nuestros abuelos; otras veces son profesores o personas que hemos conocido de forma circunstancial. En cualquier caso son personas que han pasado por nuestra vida y nos han marcado con algo importante.
También puedes contratar a un coach profesional para que te ayude a buscar tu propio camino.
La idea es que elijas a tu Consejo de Administración Personal, tu Consejo de Dirección. Es gratis y te puede sacar de muchos apuros.
El dueño de la empresa y Presidente del Consejo de Administración eres tú. Pero imagina que nombras a los siguientes miembros del Consejo: Director General a Bill Gates, Consejero de Finanzas al banquero Mayer Amschel Rothschild, Consejero de Cultura a Michelangelo Buonarroti, Miguel Angel. Consejero de Educación a Jean Piaget. Consejera de asuntos de pareja a Virginia Satir. Consejero de márketing a Anthony Robbins. Y así todos los consejeros que necesites. ¿Te imaginas un Consejo de Administración formado por esas personas? ¿Crees que te proporcionarían suficientes recursos, ideas e influencia como para resolver cualquier problema que te preocupase?
Si tienes un problema de pareja, pregúntale a Virginia Satir. ¿Qué te diría Virginia Satir? ¿Cómo resolvería ella ese problema que te preocupa? ¿Qué recursos te haría sacar a flote? Virginia Satir tenía un estilo personal que tú puedes modelar para esa área de tu vida. Como es casi seguro que no la conociste en persona, puedes leer sus libros y artículos y modelar su estilo de pensamiento.
Escoge a aquellas personas a las que admiras en determinados aspectos y a las que puedes emular. Tener tu Consejo Personal de Directores te puede ayudar mucho y, además, puede resultar muy divertido. Por ejemplo, son muy divertidas las peleas entre Richard Bandler y John Grinder cuando están juntos en mi Consejo Personal (es broma)
¿Qué opinas? ¿Ha sido interesante para ti en algún momento de tu vida modelar a otras personas? ¿Sabes si alguien te ha modelado a ti?
[ 3 comentarios ] | Enlace permanente
Los grandes líderes de todos los tiempos, desde Julio César al Dalai Lama, desde Leonardo Da Vinci al Che, son recordados, más por su estilo personal de pensamiento, que por sus acciones específicas. Un estilo es una estrategia para el comportamiento, que determina, no sólo lo que esa persona se permitirá a sí misma hacer, sino, sobre todo, el camino por el que lo hará. El estilo es una cualidad intangible sobre el comportamiento que deja una impresión mucho más amplia que el propio comportamiento.
El estilo nos da a las personas una base para el comportamiento diario. Tu estilo personal nos enseña la manera en la que te has posicionado en la vida, refleja tu estrategia personal en la vida y predice la manera en la que tratarás de resolver las situaciones que se te vayan presentando. No podemos esconder nuestro estilo personal. Una sola acción puede pasar desapercibida, pero no es posible esconder los patrones de comportamiento. La repetición atrae la atención. Tus patrones de comportamiento son una exhibición pública de tu estilo personal, una radiografía a la vista de todos del estado de tu mente.
Un estilo personal de pensamiento no es ni bueno ni malo. Lo que importa es si te sirve o no para resolver las situaciones que se te van presentando y, sobre todo, si con tu estilo personal eres capaz de tomar la iniciativa respecto a tu propia vida.
Pero si no estás contento con tu estilo personal, no existe ninguna ley que diga que lo tienes para toda tu vida. Simplemente puedes cambiarlo. La gente lo está haciendo todos los días.
El estilo es un tema de elección personal, que nada tiene que ver ni con el nivel de educación, ni con la religión, ni con la ideología política. Ni siquiera tiene que ver con que seas forofo de uno o de otro equipo de fútbol o con el dinero que ganas al final de mes. Tiene más que ver con la forma del pensamiento, con cómo has decidido utilizar tu mente.
De la misma manera en la que has decidido qué programas de televisión quieres ver, qué tipo de calzado te pones, qué amigos merecen la pena o qué páginas Web visitas, el estilo es también algo que has decidido tú. Cambiarlo depende sólo de ti. Si no te gusta un programa de televisión, cambias de canal. Si no te gusta la camisa que llevas, la cambias por otra. Si no te gusta cómo llevas el cabello, vas a un peluquero a que te lo arregle. Si no te gusta tu estilo personal de forma de pensar, también puedes cambiarlo. Es tu decisión.
Tomar la decisión de cambiar tu estilo te puede llevar 20 años. O dos minutos. Requiere un acto de voluntad.
¿Crees que se puede cambiar el estilo personal de pensamiento? ¿Lo has hecho alguna vez? ¿Cómo lo hiciste?
[ 9 comentarios ] | Enlace permanente
RICARDO ROS PSICOTERAPEUTA
«Seguiremos una dieta si trasladamos al cerebro el deseo adecuadamente»
El psicólogo propone en su libro 'El viaje decisivo' un método que ayuda a perseverar en el cumplimiento de los regímenes
P. Hidalgo
«Seguiremos una dieta si trasladamos al cerebro el deseo adecuadamente»
Ros, durante la presentación del volumen ayer en Logroño. / Foto D. URIELSu principal objetivo radica en sacarle el máximo rendimiento al cerebro. Confía en que adecuando la forma en que nos comunicamos con esta parte del cuerpo, podrían resolverse muchas dificultades que nos atenazan. Ricardo Ros, profesional con más de 20 años de experiencia en el tratamiento psicológico de problemas relacionados con la alimentación, presentó ayer en Logroño el libro El viaje decisivo. Cumpliendo la dieta
. El volumen recoge las directrices que guían su método para impedir que personas con obesidad abandonen las dietas.
- ¿Por qué acabamos renegando de los regímenes de control de peso?
- El problema no estriba en la falta de voluntad, sino en que no le transmitimos al cerebro lo que queremos hacer del modo adecuado.
- ¿Qué propone con el método?
- El cerebro posee su propio sistema de funcionamiento. Interioriza nuestros planes y deseos por medio de la estructura que acompaña al pensamiento, su tono; y no por su contenido. Así, si le decimos a nuestra mente que queremos realizar una dieta con inseguridad, no la va a cumplir. Habría que comunicárselo con un tono de seguridad interior.
- ¿Qué técnicas plantea para ser perseverantes con la dieta?
- Debemos definir unos objetivos concretos, cambiar creencias y valores relacionados con la alimentación y la vida saludable, evitar comer compulsivamente, diferenciar entre sentimientos y hambre y mejorar la autoestima.
-- ¿Siguiendo estos pasos realmente logramos mantener el régimen?
- Cuando al cerebro se le dan las instrucciones precisas, funciona. He aplicado este método 20 años en consulta y confío firmemente en él, hasta el punto de que a quien no logre culminar su dieta, se le devolverá el dinero del libro.
- ¿El método se puede recomendar a personas con trastornos como la anorexia o la bulimia?
- Sí, siempre que al cerebro se le indiquen las órdenes contrarias. A su vez, puede emplearse en gente que muestre rechazo a determinados alimentos o que, por el contrario, se pierdan por ellos.
- ¿Hacemos demasiadas dietas?
- Sí, aunque el problema estriba en que la mayoría no están acompañadas de un control médico. Debemos seguir las indicaciones de un especialista y que éste sea quien nos prescriba un régimen.
- ¿Hasta qué punto las dietas ayudan a adelgazar o nuestro físico depende del metabolismo?
- Los objetivos tienen que ser realizables. No podemos tener con 50 años el cuerpo de alguien de 15. Además, el peso debe adecuarse a la constitución de cada uno.
EN DATOS
El 80% de las personas con sobrepeso inicia cada año una dieta.
Sólo el 20% busca orientación médica.
La prevalencia de la obesidad en España es del 13,4%.
El sobrepeso afecta al 19,3% de la población.
El libro se adquiere en la web www.magalian.com/elviaje y en el teléfono 902 05 03 15.
[ añadir comentario ] | Enlace permanente
Hay distintos estilos de pensamiento basados en el CHOP. Todos hacemos de todo, pero, como en casi todo en la vida, nos especializamos,
Así, hay personas que utilizan predominantemente la H (Hacer), otros la O (observar) y otros la P (pensar). Después de su estilo primario, van situando los demás estilos uno detrás del otro, en distinto orden de preferencia, dando lugar a seis estilos muy diferentes.
Una persona puede centrarse en primer lugar en Hacer, después en Observar y, por último en Pensar. Otra persona, sin embargo, puede tener en primer lugar de su preferencia Observar, después Pensar y finalmente Hacer.
La combinación de CHOP, da lugar a 6 posibilidades:
1. Hacer 2. Observar 3. Pensar
1. Hacer 2. Pensar 3. Observar
1. Observar 2. Pensar 3. Hacer
1. Observar 2. Hacer 3. Pensar
1. Pensar 2. Hacer 3. Observar
1. Pensar 2. Observar 3. Hacer
Algunas de estas combinaciones son eficaces, otras no lo son. Hacer-Observar-Pensar es muy eficaz. Observar-Hacer-Pensar es menos eficaz.
Para cada persona, su estilo preferente es aquél que está basado en aquello que sabe hacer mejor, en aquello que domina. Es lo más fácil para él, por lo que lo usa continuamente.
Una persona que tiene como estilo primario Pensar, piensa y piensa, no tiene ninguna dificultad para pensar. Les cuesta mucho tomar decisiones porque son extraordinariamente reflexivos. Tienen mucha capacidad para estructurar sus ideas y sus pensamientos.
Quien tiene como estilo primario Observar, se pasa el día observando. Es capaz de establecer una estrecha relación con el medio y suele enfocarse en aspectos más globales. Son intuitivos y llegan a conclusiones sin necesidad de entender todos los aspectos lógicos del problema.
Quien tiene como estilo primario Hacer, no tiene dificultades para hacer cosas, para pasar a la acción. No necesita hablar ni comunicarse con los demás a la hora de tomar una decisión. No elabora planes de acción.
El estilo secundario es el que usan en segundo lugar, y el estilo terciario es aquél con el que tienen más dificultades, lo han desarrollado menos a lo largo de su vida.
Solemos usar siempre nuestro estilo primario. Nos da seguridad porque lo controlamos, es lo que hemos aprendido desde pequeños. Es lo que nos sale de forma automática.
El estilo secundario es el que nos introduce los miedos, el que nos paraliza, el que nos bloquea. Posiblemente ni siquiera somos conscientes de que está ahí. Quien usa su estilo secundario en vez de utilizar el primario como estilo de referencia, comete muchos errores, se equivoca y se queda sin saber hacia dónde dirigirse. El mayor error es poner el estilo secundario por delante del primario.
Imagina una persona cuyo estilo primario es P y su estilo secundario es H. Imagina que ésta persona vive un momento de presión y, en vez de ponerse a pensar cómo resolver el conflicto, pasa a la acción, poniendo, por lo tanto, la acción por encima del pensamiento. Comenzará a hacer cosas sin sentido, cosas que no le llevarán a ningún sitio y se quedará atrapado en pensamientos repetitivos. Parecerá que está haciendo cosas, cuando en realidad está bloqueado.
O imagina a una persona cuyo estilo primario es Observar y su estilo secundario es Pensar y que en un momento de tensión empieza a pensar, a reflexionar, poniendo ese estilo por delante de su estilo primario. ¿Qué crees que ocurrirá? Que ni podrá Observar, ni podrá pensar, situándose en una situación de absoluta incapacidad.
El estilo terciario nos preocupa porque no lo dominamos, así que tratamos de superarlo. El estilo terciario lo que hace es equilibrar a los otros dos, haciéndonos superar el escollo del estilo secundario. Volviendo al primer ejemplo que hemos puesto, esa persona con estilo primario P, que utiliza en un momento de presión su estilo secundario H, y comienza a hacer cosas a lo tonto sin pensar, será su estilo terciario Observar quien le ayudará a salir de esa situación obstruida.
Lo interesante de todo esto es que todos podemos desarrollar los tres estilos. La inteligencia consiste en usar los tres estilos de forma equilibrada.
¿Tú cómo lo haces? ¿Cómo desbloqueas las situaciones conflictivas? ¿Tienes algo que aportar a estas reflexiones sobre los estilos de pensamiento?
[ 1 comentario ] | Enlace permanente
Un psicólogo navarro crea un método para cumplir una dieta, que se basa en enseñar a dar órdenes al cerebro
M. A. R.
Una investigación de peso
Ricardo Ros./ Foto: R. L.Ricardo Ros suma 25 años de ejercicio como psicólogo en Pamplona. Dio en su día claves exitosas para combatir la ansiedad y ahora ofrece ayuda a quienes son comedores desordenados, compulsivos, incapaces de cumplir una dieta.
Atento a los tiempos, lo hace en soporte multimedia con tres libros, tres DVDs y fichas de emergencia que puedan ayudar en momentos de tentación calórica.
Todo nació del azar. Ros cuenta que hace dos décadas vino a su consulta una señora que tenía cita previa, y se sorprendió cuando llamó al timbre y le dijo que no podía subir porque, como estaba tan obesa, era incapaz de ascender las escaleras. Se agotaba y no cabía en el antiguo ascensor de dos puertas, recuerda. «Tuve que hacer la consulta en una cafetería. Me planteó que tenía ansiedad porque el médico le había dicho que, o adelgazaba 30 kilos, o ponía en muy grave riesgo su vida».
El psicólogo investigó para conocer la causas por las cuales muchas personas hacen dietas y no las cumplen. Concluyó que la causa se debía a que se produce una distancia entre la parte racional y la emocional. «Es como si hubiera algo psicológico en su interior que boicotea esa decisión. Quiere, pero no hace», deduce.
Los nutricionistas le remitieron casos muy problemáticos. Recuerda que el 80% de las personas con sobrepeso inician una dieta, pero sólo el 20% reclama orientación médica. «La mayor parte hace la dieta 'milagro', la de la vecina, con lo cual ponen en riesgo su salud». Subraya que su método no tiene dietas, la labor corresponde al profesional. «Lo que enseño es a dar instrucciones al cerebro para que éste las cumpla.».
En el primer libro se marcan objetivos. En el segundo se detallan técnicas para perseverar y no caer en el intento. Y en el tercero, se proponen métodos para mantener la dieta. En éste aparece un capítulo dedicado a cómo aplicar el método a los niños. «Hay muchos niños que están gorditos y no se puede aplicar de la misma manera que a los adultos», compara Ros. El método se llama intencionadamente 'El Viaje Decisivo'. Cree que hay gente a la que no le gusta leer y prefiere escuchar o verlo como si fuera una película. De ahí el formato elegido.
[ añadir comentario ] | Enlace permanente

Buscar

