La psicología conductista se adueñó de las Facultades de psicología en los años sesenta. Todavía recuerdo en mis años de Universidad los laboratorios de psicología, en los que nos exigían realizar experimentos con ratas. De hecho todavía siguen allí (me refiero a los conductistas, los laboratorios y las ratas), repitiendo una y otra vez investigaciones con laberintos en los que las ratas tienen que resolver determinadas situaciones.
Las ratas respondían a estímulos de forma automática. Si hacían lo que esperábamos, recibían un premio, generalmente una bolita de comida. Si no hacían lo que esperábamos, recibían un castigo, generalmente una descarga eléctrica. De esta manera, la rata aprendía a discriminar, por ensayo y error, por premios y castigos, lo que se consideraba como una conducta correcta de lo que se consideraba como una conducta inapropiada. Tras varios premios y castigos, la rata aprendía una conducta adecuada, evitaba el dolor y buscaba la recompensa. Se nos decía que el ser humano funcionaba de la misma manera y que había que educar a los niños siguiendo las mismas pautas de premios y castigos. Si el niño hace algo bien, prémialo, si hace algo mal, castígalo, hasta que sus conductas se adecuen a las respuestas consideradas como buenas. Claro, ¿quién decide cuál es una conducta adecuada?
La educación actual busca cambios en el comportamiento. La mayor parte de los sistemas educativos están basados en estas premisas conductistas. La escolarización consiste en un gran laberinto en el que el niño entra cuando todavía es muy pequeño y que tiene que recorrer a lo largo de muchos años hasta llegar a la salida en la vida adulta. Si sus conductas son las esperadas, su educación habrá sido un éxito. Si sus conductas no son las aceptadas por el sistema, el niño será un fracasado escolar.

Para la psicología conductista, el aprendizaje consiste en conseguir cambios en el comportamiento. Sin embargo, muchos profesionales nos hemos salido del laberinto, porque estamos convencidos de que el aprendizaje no tiene nada que ver con la conducta. Pensamos que el aprendizaje consiste en un cambio en el significado de la experiencia y que la conducta no es más que un aspecto más que participa de algo más amplio que engloba también aspectos cognitivos y emocionales.
Sabemos que el aprendizaje no es un proceso en el que el ser humano va descubriendo cosas, sino que es un proceso en el que va construyendo cosas. El conocimiento se construye, no se descubre. La construcción de nuevos conocimientos empieza con la observación, a través de conceptos que ya poseemos. Cada nuevo conocimiento que construimos está basado en los conocimientos previos que ya hemos almacenado en nuestro cerebro.
Todo esto está muy bien, y soy capaz de discutir con cualquiera lo que estoy afirmando. Sin embargo…
Sin embargo, muchas veces es mejor recurrir a nuestro instinto más primario para resolver las situaciones y dejarnos llevar por las conductas automáticas, como las ratas. O sea, que muchas veces, los conductistas y las ratas tienen razón, hay que dejar de pensar, de tener contacto con nuestra propia experiencia, y saltar lo más alto posible para evitar la descarga.
Ley de Bronce de la Inteligencia:
Si notas que el suelo comienza a moverse bajo tus pies, no pienses, ¡salta!
La siguiente Ley no necesita explicación.
Ley de Plata de la Inteligencia:
No compliques las cosas, hazlas fáciles.
Me interesan tus opiniones.
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El tiempo es difícil de controlar porque hay cientos de factores. En todas las actividades humanas existen multitud de variables que no podemos controlar. Podemos controlar unas pocas. Esto hace que sea fundamental estar preparados para cualquier contingencia.
Regla del meteorólogo locoCuando la previsión del tiempo dice que caerán 40 litros por metro cuadrado, es posible que caigan 140. También es posible que no llueva. Si un meteorólogo loco hiciera previsiones del tiempo, sus augurios acertarían tanto como los de sus compañeros cuerdos.
Las empresas de seguros de todo el mundo viven de la imprevisibilidad de las cosas. Le pregunté a mi amigo José, un excelente vendedor de seguros, si le había pillado a él alguna póliza con la riada. Me dijo que, evidentemente, no, que ninguna compañía de seguros está tan loca como para asegurar una zona que estadísticamente es inundable. "Si aceptáramos un seguro en esa zona, me dijo, tendría un precio tan elevado que no lo haría rentable. Yo sólo hago seguros en los que el riesgo para mi compañía es mínimo"

Maribel tiene una mercería. El agua anegó su tienda hasta una altura de cincuenta centímetros. Pero Maribel no ha sufrido pérdidas. Cuando se dio cuenta de que el agua comenzaba a inundar las zonas más bajas de su barrio, Maribel quitó todos sus productos y los subió a una especie de altillo que tiene encima de la tienda. Las tiendas contiguas a la suya han perdido todo el género, mientras que Maribel únicamente tendrá que pintar las paredes.
Aunque hay muchas cosas que son difíciles de controlar, porque en ellas intervienen muchos factores, hay algo sobre lo que tenemos absoluto control: todo aquello que depende de nosotros. Si llueve y te mojas, la culpa no es de la lluvia, sino de que te has olvidado de llevar paraguas.
¿Tienes alguna idea que puedas aportar sobre la Ley del meteorólogo loco?
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Río arriba hay un embalse que retiene el agua con dos propósitos: consumo humano y regular las crecidas. Con la sequía de los últimos meses, el pantano estaba al 40% de su capacidad. Sin embargo, no retuvo toda el agua de la crecida, sino que soltó más agua que la que embalsó. ¿Por qué hizo esto? Parece ser que un pantano no puede llenarse de golpe, sino que tiene que hacerlo poco a poco.
Regla del pantano desbordado: El pantano, aunque no esté lleno, suelta agua, ya que no puede retenerla toda de golpe.
Hay que estar preparado para asumir las consecuencias de nuestras acciones. A veces, es mejor ir despacio, poco a poco, analizando riesgos. A veces es mejor ir deprisa para no perder oportunidades. La clave está en no quedarse quieto. Si te quedas quieto, el agua se desborda. Hay que retener, pero también hay que saber cuándo soltar.
Las tierras más fértiles son aquellas que son inundadas de forma suave cada cierto tiempo, ya que así se depositan las materias orgánicas necesarias para las plantas. Sin embargo, si la inundación es excesiva, el agua arrastra estas materias, dejando sólo lodos improductivos. Los ríos tienen un cauce ecológico, por debajo del cual el ecosistema se empieza a destruir. El exceso de agua también rompe el equilibrio.
Wayne Rosing era uno de los Vicepresidentes de Google. Ganaba al año 750.000 dólares. Cuando Google comenzó a cotizar en bolsa, Wayne recibió un paquete de acciones. Ahora las ha vendido por 30 millones de dólares y se ha retirado, ha abandonado la empresa. Como él, otros muchos trabajadores han seguido el mismo camino. El éxito de Google hace que esté perdiendo a sus mejores directivos, que incluso se van a la competencia después de cobrar sus "stock options".

Google Analitycs es un programa que guarda las paginas mas visitadas de un dominio, el tiempo que dedican los visitantes, ciudad de donde provienen, IPs, duración de las visitas, cantidad de páginas vistas por visita, palabras clave en buscadores, navegadores, etc. Estos servicios ya existían antes, pero Google los ofrece gratis. Fue tal el éxito de este servicio, que Google no tuvo más remedio que bloquearlo, porque no tenía capacidad tecnológica para soportarlo. No estaban preparados. Les costó meses volver a activarlo.
Todos los extremos son malos. ¿Qué hay extremo en tu vida, tanto por exceso como por defecto? ¿A qué deberías ponerle un limitador? ¿Qué tendrías que potenciar?
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Sigo hablando de la riada que hubo hace unas semanas en la ciudad en la que vivo. Y sigo sacando conclusiones.
Aunque el camino por el que yo paseo está muy bien cuidado, algunos elementos empezaban a ser víctimas del paso del tiempo: papeleras rotas, bancos despintados, barandillas oxidadas, árboles dañados o muertos. Tras la riada, los responsables no van a tener más remedio que volver a poner papeleras nuevas, pintar los bancos, reparar las barandillas, plantar nuevos árboles…
Lo que hoy es un obstáculo, mañana es una oportunidad. Tras la devastación viene la reparación. Tras el problema viene la solución. Tras la duda viene la certidumbre.
Ante cualquier problema, ¿qué puedes hacer para quitar el polvo que se había ido acumulando bajo la alfombra?
Regla de la devastación:
Cuando desaparece la riada después del desbordamiento, lo deja todo devastado. Es un buen momento para limpiar y empezar a cambiar cosas.

Los seres humanos vivimos en la rutina permanente. Repetimos y repetimos las cosas. Y repetimos tanto las cosas que llega un momento en que no somos conscientes de que hay cosas que hacemos o guardamos que no nos sirven para nada. Guardamos periódicos viejos y, de repente, nos damos cuenta de que ya no caben en el armario.
¿Qué tienes que tirar o regalar inmediatamente? Si has guardado algo y no lo has usado durante un año, ¿para qué lo sigues guardando? Regálalo a alguien a quien le pueda servir. Vacía tus armarios, tus cajones. Tira lo que no te sirve.
En los períodos de crisis es un buen momento para deshacerse de todo lo que ya no nos sirve: actitudes, conductas, creencias, procesos, relaciones… ¿Qué actitudes ya no te sirven? ¿Qué nuevas actitudes serían más provechosas en este momento de tu vida?
Espero tus comentarios.
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